A más de 17,000 años luz de la Tierra existe una estructura cósmica que parece una enorme mano flotando en el espacio. Por su apariencia, fue apodada “La Mano de Dios”. Pero, ¿qué estamos viendo realmente?
La estructura corresponde a PSR B1509−58, un púlsar: los restos extremadamente densos de una estrella masiva que explotó como supernova.
Esta estrella de neutrones gira aproximadamente 7 veces por segundo y posee un campo magnético extremadamente poderoso. Alrededor de ella se encuentra una nebulosa de viento de púlsar, formada por partículas cargadas que son expulsadas a velocidades enormes.
Estas partículas interactúan con el material que quedó de la explosión estelar y producen radiación, especialmente rayos X, que permiten observar la estructura con telescopios espaciales.
La forma de “mano” no es una mano gigantesca ni una estructura sólida. Es una combinación de campos magnéticos, partículas energéticas y material expulsado por la supernova, cuya distribución produce esta extraordinaria apariencia.
El universo no está diseñado para parecerse a nosotros… pero algunas de sus estructuras terminan creando formas que nuestro cerebro reconoce.
Y esta es una de ellas:
La Mano de Dios.
Créditos: FB/Voces del universo





