Muchos conocen esa masa amorfa y terrorífica llamada «Pie de Elefante», en la planta nuclear de Chernóbil, famosa por ser capaz de quitarle la vida a una persona en minutos solo con estar cerca, pero esa no es la cosa más peligrosa que se esconde bajo el reactor 4.
El Pie de Elefante es solo la formación de Corium más famosa (porque fue la primera en ser fotografiada), sin embargo, en las profundidades del edificio descansa algo mucho peor: «el Montón», «The Heap» o «El Síndrome de China».
Aquí la verdadera pesadilla: mientras el Pie de Elefante es aterrador, el bloque conocido como «el Montón» (ubicado en los pasillos de vapor de los niveles inferiores) es una masa de 230 toneladas de combustible fundido (corium). Es diez veces más grande que el famoso pie y contiene mucho más uranio.
En su momento pico, dicha masa emitía decenas de miles de roentgens por hora. A finales de los 90, seguía marcando niveles brutales, superiores a los del Pie de Elefante. Si no hubieran inyectado hormigón en 1986 para contenerlo, hoy sería aún más inestable.
Para aclarar las cosas, digamos que el Montón y el Pie de Elefante son como lava nuclear. El núcleo del reactor se fundió, rompió las membranas de presión y viajó por las tuberías de vapor como un río hasta solidificarse. A diferencia del Pie, que es un bulto, el Montón tapiza pasillos enteros de un metro de espesor. Estar ahí sin protección, incluso hoy, sería una sentencia de desaparición silenciosa en cuestión de horas.
El apodo de «Síndrime de China» surge de la película The China Syndrome, que planteaba el miedo a que el núcleo fundido atravesara la Tierra hasta llegar al otro lado (o contaminara las aguas subterráneas. Aunque el Montón no va a salir ni a regarse por el mundo, todavía en la actualidad Chernóbil nos recuerda que existen lugares en la Tierra donde existen peligros de apariencia inofensiva que en realidad son monstruosas consecuencias de los errores humanos.
*¿Qué es el Corium? Es lava fundida y altamente radiactiva que se forma en el núcleo de un reactor nuclear, consiste en una mezcla de combustible, metal y hormigón.



Fuente: FB/ A.R. García – Cuentos





