Ocho días perdido en el océano, expuesto al hambre, la deshidratación y las altas temperaturas, soportó el pescador Héctor Márquez Martínez después de que su embarcación Josmarcito naufragara frente a las costas de Oaxaca. La odisea terminó cuando personal de la Secretaría de Marina logró localizarlo y ponerlo a salvo.
Márquez Martínez, originario de Puerto Ángel, enfrentó condiciones extremas durante los días que permaneció a la deriva tras haber salido del puerto el 31 de agosto. Sin agua suficiente y prácticamente sin alimentos, recurrió a medidas desesperadas para mantenerse con vida.
Tras su rescate, relató que durante la emergencia llegó a capturar seis tortugas marinas, cuya carne consumió cruda y cuya sangre bebió para intentar mitigar los efectos del intenso calor y la falta de agua.
“Tomando sangre por el calor; sí estaba brutal”, relató el pescador al recordar las condiciones que enfrentó en altamar.
En medio de la tragedia, un buque de carga logró encontrarlo y brindarle auxilio. La tripulación le entregó alrededor de 30 litros de agua, alimentos y diésel, además de reportar su ubicación a las autoridades marítimas para facilitar su localización.
Con la información proporcionada, la Secretaría de Marina intensificó el operativo de búsqueda. Finalmente, el buque ARM Monte Albán logró ubicar al pescador y concretar su rescate.
Márquez Martínez fue trasladado posteriormente a Huatulco, donde recibió atención médica. Presentaba signos de deshidratación, aunque su estado de salud fue reportado como estable.
La historia del pescador quedó marcada por ocho días en los que sobrevivió prácticamente solo en medio del océano, hasta que el operativo de la Marina permitió poner fin a una de las experiencias más extremas de su vida.







