Un fenómeno inusual ha sorprendido a los habitantes y visitantes de las playas de Progreso y Chelem, donde decenas de pulpos, peces globo, mantarrayas y otras especies marinas han recalado masivamente en la orilla.
Este evento, reportado el 5 de agosto, se atribuye a la posible presencia de marea roja, aunque las autoridades descartan toxinas peligrosas por el momento.
La Secretaría de Salud de Yucatán (SSY) informó que, tras muestreos, no se detectaron toxinas asociadas a la marea roja, pero sí manchas de microalgas que podrían estar alterando el comportamiento de las especies. Pescadores locales señalan que el mar ha estado agitado, con corrientes irregulares, lo que podría explicar el recale de animales, algunos vivos y otros en estado de descomposición.
Riesgos para la salud: Las autoridades advierten que no es seguro consumir los animales marinos que llegan a la orilla, ya que podrían estar contaminados o estresados, aumentando su toxicidad
Especies como el pez globo y las rayas representan un peligro adicional debido a sus espinas venenosas, que pueden causar dolor intenso, vómitos y entumecimiento.
Se recomienda evitar el contacto con el agua en estas zonas y no ingerir mariscos recolectados en la playa.
Precauciones: La población debe seguir las indicaciones de las autoridades, evitar bañarse en las áreas afectadas y enterrar los animales muertos en zanjas de al menos 1.2 metros, lejos de la orilla, para prevenir riesgos sanitarios. También se pide respetar las zonas de anidación de tortugas, afectadas por la presencia de vehículos en Chuburná.
Este fenómeno, que coincide con el inicio de la temporada de pesca de pulpo, ha generado preocupación entre pescadores y ambientalistas, quienes temen que sea una señal de desequilibrio ecológico. Mientras se investigan las causas, el mensaje es claro: precaución y respeto al mar.





